¿Por qué el oscuro historial de Avior la descalifica para ganar la nueva licitación de Birmex?

Carlos H. Estrada (30/06/2025)
La salud pública en México atraviesa uno de sus momentos más críticos. El desabasto de medicamentos, las fallas logísticas y la opacidad en los procesos de contratación han socavado la confianza ciudadana en las instituciones de salud. En este contexto, resulta alarmante que la empresa Almacenaje y Distribución Avior esté entre los competidores que buscan adjudicarse la nueva licitación convocada por Birmex para almacenar y distribuir medicamentos en todo el país.
Avior carga con un historial que debería, por sí solo, inhabilitarla para gestionar cualquier operación vinculada al sistema de salud. Desde 2022 ha recibido contratos millonarios a pesar de contar con señalamientos graves por parte de la Auditoría Superior de la Federación, que documentó irregularidades tan severas como pagos sin comprobación y entregas de medicamentos caducos. En una auditoría de 2023, la ASF advirtió sobre un posible daño al erario por más de 820 millones de pesos relacionados con los servicios prestados por Avior.
Este no es un simple caso de ineficiencia, se trata de una empresa que, lejos de demostrar capacidad técnica o solvencia operativa, ha generado crisis reales en estados como Jalisco, donde en 2023 entregó medicamentos oncológicos con un retraso de casi un año. Es imposible dimensionar el sufrimiento causado por estas omisiones, pero basta decir que pacientes con cáncer quedaron en pausa, esperando tratamientos vitales que nunca llegaron o llegaron tarde.
¿Cómo justificar entonces, que Avior continúe accediendo a procesos de licitación, compitiendo por contratos multimillonarios financiados con recursos públicos en momentos de crisis sanitaria? Su presencia en esta nueva licitación no solo contradice los principios de rendición de cuentas, sino que representa una amenaza concreta a la salud de millones de mexicanos que dependen de un sistema logístico confiable.
Permitir que Avior, junto con otras firmas igualmente señaladas, como Médica Farma Arcar o Grupo Farmacéutico Sigmun, siga participando en el entramado de distribución de insumos médicos, es perpetuar una cadena de negligencias que ha demostrado ser ineficaz y corrupta. El gobierno mexicano debe enviar el mensaje de que el abuso y la incompetencia del pasado no deben ser premiados con contratos millonarios.
Birmex tiene hoy la oportunidad de marcar un parteaguas. Excluir a Avior y a todas las empresas con historiales de incumplimiento y corrupción de este proceso de licitación, no solo sería un acto de justicia, sino un paso fundamental para recuperar la confianza y garantizar que la salud pública no siga siendo rehén de intereses privados.

