La intolerancia del poder frente a la tragedia

(13/10/2025)
En los momentos más oscuros, el temple de los líderes se revela no en los discursos, sino en su capacidad de escuchar. Pero lo que México vio en Poza Rica, Veracruz, uno de los municipios más afectados por las lluvias, fue otra cosa. Una presidenta impaciente, incómoda, incapaz de mostrar empatía frente al dolor de quienes lo han perdido todo.
Los videos difundidos en redes sociales mostraron los malos modos del poder frente a la tragedia. Damnificados que claman respuestas, familias que llevan tres días buscando a los suyos, y una mandataria que responde con frases defensivas, cortantes, irritadas: “Escúchame, no se va a ocultar nada”, le grita a un joven que clama por la atención a los desaparecidos.

La imagen muestra a una mandataria sin paciencia ante la desesperación de los damnificados, que con el dedo en los labios intenta callar los reclamos, y que al no lograrlo decide irse sin escuchar ni acompañar a las víctimas.
Sorprendió la actitud de la presidenta, más preocupada por intentar controlar la narrativa que por mostrar empatía frente a la desgracia.
La información oficial registró este domingo que el saldo de la tragedia asciende a 47 personas fallecidas, 38 no localizadas y 259 localidades incomunicadas en cinco estados del país: Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.

