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Propondrá Sheinbaum desaparecer Birmex y crear la empresa pública Abastecimiento y Logística para la Salud

Maya García (19/11/2025)

El gobierno federal prepara la desaparición de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) para dar paso a una nueva empresa pública denominada Abastecimiento y Logística para la Salud de México (ALSAMEX), la cual concentrará las funciones de compra, evaluación, almacenamiento, producción y distribución de insumos médicos para el sector público.

El proyecto de Ley correspondiente será turnado al Congreso y plantea una transformación en el modelo de abasto nacional.

De acuerdo con la iniciativa, ALSAMEX será una entidad de la Administración Pública Federal sectorizada a la Secretaría de Salud, con independencia técnica, operativa y de gestión, así como personalidad jurídica y patrimonio propio. El documento señala que la finalidad de la nueva institución será garantizar que los insumos para la salud lleguen a las personas en el momento oportuno y asegurar el derecho a la protección de la salud.

ALSAMEX tendrá como objeto central la agregación de la demanda, la adquisición estratégica, la evaluación de tecnologías para la salud, el almacenamiento y la distribución de insumos requeridos por las dependencias federales que prestan servicios públicos de salud. También podrá atender a las entidades federativas, municipios y otros entes públicos que decidan adherirse a sus mecanismos. La empresa y sus filiales contarán además con la capacidad de producir, industrializar, transportar, almacenar, distribuir y comercializar insumos para la salud, lo que representa una ampliación sustantiva de las actuales funciones estatales en este sector.

El proyecto detalla las facultades específicas de la nueva empresa. Entre ellas se encuentran la agregación de la demanda del sector público federal y de las entidades adheridas, así como la realización de procedimientos de adquisición nacional e internacional, incluidos procesos de importación. ALSAMEX podrá celebrar y administrar contratos de suministro, almacenaje, distribución y logística mediante modalidades que pueden ser plurianuales o de entrega escalonada, con el fin de garantizar un abasto continuo.

Otro de los ejes de la nueva institución será la operación de la red nacional de almacenamiento y distribución de insumos médicos, incluida la cadena de frío, considerada crítica para productos como vacunas y medicamentos biológicos. Esta infraestructura podrá ser gestionada directamente por ALSAMEX o mediante terceros, bajo esquemas regulados.

La iniciativa también prevé la implementación de una plataforma tecnológica integral que permitirá centralizar y automatizar la cadena de suministro. Esta plataforma registrará las necesidades de las instituciones públicas de salud, gestionará la totalidad de los procedimientos de contratación —desde la convocatoria hasta el fallo—, administrará el ciclo de vida de los contratos y órdenes de compra, optimizará inventarios y garantizará la trazabilidad de los insumos desde su adquisición hasta su entrega final en las unidades médicas.

Además, ALSAMEX será responsable de realizar la Evaluación de Tecnologías para la Salud, con el fin de determinar qué insumos formarán parte de sus procesos de adquisición. La empresa también elaborará un catálogo de insumos para la salud que regulará todos los procesos de compra. Como parte de sus facultades, podrá diseñar, negociar y administrar Contratos de Riesgo Compartido y otros esquemas innovadores, utilizados en sistemas de salud que buscan vincular las compras públicas con resultados clínicos o con una mayor eficiencia terapéutica.

El proyecto contempla la creación de un sistema de precalificación de proveedores basado en estándares internacionales de calidad, seguridad y eficacia. Este sistema integrará criterios relacionados con el grado de inversión en México, el establecimiento de plantas o laboratorios y el impulso a la investigación científica y al desarrollo tecnológico. El objetivo es que las compras públicas se conviertan en un instrumento para fortalecer la industria farmacéutica nacional y avanzar hacia la soberanía sanitaria.

En materia de contratación, la Ley establece que el mecanismo general será el concurso abierto, con propuestas presentadas y evaluadas por medios electrónicos. No obstante, el Consejo de Administración podrá autorizar otros procedimientos, como subastas ascendentes o descendentes, subastas al primer precio confidencial, invitación restringida, adjudicación directa, diálogo competitivo, contratos de riesgo compartido, contratos de suministro escalonado y asignación de órdenes de compra mediante una tienda digital o contratos marco.

El diálogo competitivo se utilizará en casos donde se requiera un diseño previo o adaptación de insumos, cuando existan soluciones terapéuticas innovadoras o cuando la complejidad clínica impida definir especificaciones técnicas de manera precisa. La adjudicación directa con estrategia de negociación será aplicable cuando exista un solo proveedor, cuando un insumo esté protegido por patente, o en emergencias sanitarias que demanden una respuesta inmediata.

Con este proyecto, la administración federal propone una reconfiguración del sistema de abasto y logística en salud, con un modelo centralizado, tecnificado y con incentivos para el desarrollo industrial.

La discusión legislativa definirá ahora el alcance real de esta nueva arquitectura institucional, una más en la larga lista de cambios en las dos últimas administraciones que no han podido resolver el desabasto de medicamentos.