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Se incrementa la venta de “armas fantasma” en EU

Foto: Especial

Zachary Burkard, de 18 años, no cumplía con el perfil para poder adquirir un arma debido a sus antecedentes como traficante de drogas y con un problema mental, cuando a través de la web 80P Builder, pudo comprar una de las llamadas armas fantasma. Este tipo de artefactos se venden en línea para ser armados en casa y, como tal, no hay registro de ellos; tampoco tienen números de serie ni se sabe quién es el propietario.

Dos meses después de haber comprado las piezas para construir su arma, Zachary Burkard estuvo presente en una pelea entre dos jóvenes en casa de un amigo en Springfield, Virginia. Sacó el arma de su bolsa y disparó. Hirió de muerte a Ersheen Elaiaiser y Calvin Ven Pelt. Esta historia fue narrada por el periódico The Washington Post.

El jurado recomendó que Zachary Burkard enfrentara una sentencia de 20 años por dos cargos de homicidio involuntario; sin embargo, al final el juez lo declaró no culpable de asesinato.

Este es solo uno de los casos que nutren la creciente preocupación por la violencia armada en Estados Unidos, donde las armas fantasma se han convertido en un tema candente en los últimos años. Estas armas, también conocidas como “ghost guns” en inglés, son armas de fuego que son fabricadas de forma casera o ensambladas a partir de kits incompletos que se venden en línea.

El acceso fácil a las armas es un tema que ha sido objeto de debate en el país durante mucho tiempo. Michael Winfield, padre de Calvin, uno de los jóvenes asesinados por Burkard, compartió con un periódico local su preocupación acerca de lo sencillo que es adquirir armas en Estados Unidos. Según él, incluso un niño puede comprar una sin verificar sus antecedentes o poseer una cuenta bancaria. Basta con adquirir una tarjeta de débito en una tienda y cargarle dinero para comprar el arma deseada.

Los casos de violencia relacionados con las armas fantasma son alarmantes. Un ejemplo es el incidente ocurrido en la escuela secundaria Magruder en Montgomery, Maryland, donde un adolescente hirió gravemente a otro estudiante en un baño. La Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés) estima que la empresa Polymer80, fabricante de armas fantasma y cuyos productos se venden a través del portal 80P Builder, ha sido responsable de más del 88 por ciento de estos artefactos recuperados por la policía entre 2017 y 2021. Sin embargo, existen alrededor de 100 fabricantes que venden piezas y kits completos de armas de este tipo.

Aumento preocupante

El impacto de las armas fantasma no se limita a un solo grupo demográfico. Según el Departamento de Justicia, en 2022 se decomisaron 25,785 armas fantasma en el país, lo cual representa un aumento del 33 por ciento en comparación con el año anterior. El uso de estas armas se están extendiendo cada vez más entre la población juvenil. La ATF ha vinculado las armas fantasma con 692 homicidios en 2021, incluyendo tiroteos masivos y crímenes dentro de escuelas.

Este preocupante escenario ha llevado a una serie de acciones legales contra la producción de armas fantasma, las cuales han estado en los tribunales durante años. Sin embargo, existen posturas divergentes en relación con la regulación de las armas de fuego de fabricación privada.

Dudley Brown, presidente de la Asociación Nacional por los Derechos de las Armas, se opone a cualquier tipo de regulación, argumentando que es parte de una “tradición larga e histórica en Estados Unidos”. Brown también ha declarado que el proceso de fabricación de armas caseras es extremadamente difícil y poco probable que sea realizado por un joven de 15 años.

Sin embargo, los hechos muestran una realidad preocupante. Estados Unidos es el país con la mayor cantidad de personas armadas en el mundo, y el fenómeno de las armas fantasma está exacerbando el problema de la violencia armada. Es necesario abordar esta situación desde diferentes perspectivas, como fortalecer los controles de antecedentes, regular la venta de kits y piezas de armas, y promover un debate público sobre cómo equilibrar el derecho a poseer armas con la necesidad de garantizar la seguridad de la población.

En última instancia, el fácil acceso a las armas, incluyendo las armas fantasma, plantea desafíos significativos para la sociedad estadounidense. A medida que se expande el virus de los tiroteos, es crucial tomar medidas concretas para abordar esta problemática y proteger la vida de las personas. La seguridad pública y la prevención de la violencia deben ser prioridades, sin socavar los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.