elpost

Investigación, análisis e información.

Burla el IMSS licitación pública para beneficiar a Boehringer Ingelheim (Primera parte)

Foto: @zoerobledo

Jorge Torres

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recurrió a un procedimiento de excepción para sustituir un medicamento de AstraZeneca mediante contratos por adjudicación directa y beneficiar a la empresa farmacéutica alemana Boehringer Ingelheim.

La Dapagliflozina es un medicamento de AstraZeneca indicado para terapias de diabetes mellitus tipo 2 e insuficiencia cardíaca. Este medicamento, de acuerdo con información del IMSS, fue utilizado “como parte de la estrategia denominada triple optimización” y cuyos contratos con AstraZeneca alcanzaron las 15 millones de piezas para el periodo 2023 y 2024.

Pero la Dapagliflozina, cuyo costo por caja al sector salud es de 253.68 pesos, fue sustituida a principios de este año por la Empaglifozina, un medicamento de la empresa Boehringer Ingelheim, empleado solamente para terapias de diabetes mellitus tipo 2, y cuyo costo por caja al sector salud en sus dos presentaciones de 10 y 25 miligramos, es de 465.60 y 490.00 pesos respectivamente.

¿Por qué el cambio tan repentino? ¿Por qué el IMSS sustituyó un medicamento de patente más barato y de más amplio uso terapéutico, por uno mucho más caro y que solo sirve para una de las dos terapias en las que se aplica el producto con la clave original? ¿Por qué el director del IMSS, Zoé Robledo, optó por pagar mas de 743 millones de pesos por un medicamento de menor valor terapéutico?

La historia

En marzo pasado, el IMSS sometió a dictamen una solicitud de excepción a una licitación pública para llevar a cabo la adquisición de la Empaglifozina, el medicamento de la empresa Boehringer Ingelheim, mediante adjudicación directa. El instituto pidió no licitar la compra de un máximo de 842 mil 293 cajas con tabletas de Empaglifozina de 10 miligramos y un máximo de 2 millones 392 mil 164 cajas con tabletas de Empagliflozina de 25 miligramos.

De acuerdo con la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, se podrán realizar contratos por adjudicación directa sólo cuando en el mercado haya una empresa que ofrezca el producto de patente que se solicite en el sector salud.

Para efectos de la solicitud de excepción, el IMSS solo presentó a la empresa Boehringer Ingelheim como la única que podía ofrecer el medicamento solicitado para el tratamiento de diabetes mellitus tipo 2.

El producto registrado en la solicitud de excepción para evadir la licitación pública, era parte de los medicamentos requeridos por el sector salud para el ejercicio 2024, destinado al tratamiento de diabetes mellitus e hipertensión arterial. Sin embargo, en la solicitud de IMSS nunca se especifica que la Empaglifozina sólo sirve para el tratamiento de la diabetes.

En la solicitud del dictamen en la que se analizaron los procedimientos de excepción de cinco medicamentos, entre ellos la Empaglifozina, se establece “que la adjudicación directa resulta la vía idónea para adquirir los bienes objeto de la presente justificación, ya que se comprueba la existencia de un solo oferente, tanto por la existencia de un licenciamiento de patente, como por la presencia de una sola fuente de abasto en el mercado, para satisfacer las necesidades de las claves de medicamentos requeridas por las entidades participantes”.

Sin embargo, en la solicitud de dictamen que avala el procedimiento de excepción y permite los contratos por adjudicación directa del IMSS, no se menciona que hubo una investigación de mercado previa en donde se identificó a otra empresa que ofrecía un medicamento de patente mucho más barato y con un espectro más amplio de terapia para diabetes mellitus tipo 2 e insuficiencia cardíaca.

Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), la entidad consolidadora para las licitaciones pública del sector salud y el organismo que lleva a cabo el procedimiento administrativo para las solicitudes de excepción, realizó una investigación de mercado en donde analizó las claves de Empaglifozina y Dapagliflozina, de las empresas Boehringer Ingelheim y AstraZeneca respectivamente.

En la investigación de mercado, Birmex establece que la Dapagliflozina de AstraZeneca es un medicamento de patente indicado para terapias de diabetes mellitus tipo 2 e insuficiencia cardíaca, y que la Empagliflozina, de Boehringer Ingelheim, solo está indicada para terapia de diabetes mellitus tipo 2.

En el análisis de las claves de estos medicamentos, Birmex encontró que los costos se disparan cuando se comparan ambos productos en función de las cantidades que requiere el IMSS. El costo de los contratos por los medicamentos de Boehringer, alcanza los 1 mil 564 millones 331 mil 980 pesos, mientras el medicamento de AstraZeneca, alcanza un valor de 820 millones 517 mil 51 pesos, una diferencia de 743 millones 814 mil 929 pesos.

No obstante esta diferencia millonaria en la oferta, en la solicitud de dictamen del procedimiento de excepción del IMSS, se justificó la adjudicación directa a Boehringer Ingelheim como la mejor opción para “obtener las mejores condiciones de contratación y cumplir los objetivos que se persiguen, lo cual no se lograría con el procedimiento de licitación pública”.

En el procedimiento de excepción, de marzo de este año, solicitado por el IMSS para evadir la licitación pública y otorgar a Boehringer Ingelheim por lo menos un contrato de mil 172 millones 160 mil 360 pesos por adjudicación directa, se establece que “ninguno de los funcionarios involucrados se aprovechó para sí o para tercera persona, ni aprovechó su cargo para favorecer a alguno de los proveedores participantes”.

Curiosa aclaración cuando se optó por sustituir un medicamento de patente de mayor valor terapéutico por otro cuyo costo era más elevado y cuyo registro en la investigación de mercado era de una cantidad extra de más de 743 millones de pesos.

Curiosa, muy curiosa aclaración cuando en la justificación para que se otorgara el aval para entregar contratos millonarios sin licitación a la empresa Boehringer Ingelheim, se omitió establecer que además del producto de la farmacéutica alemana, había otro producto de patente de AstraZeneca que ofrecía mejores condiciones, tanto de precio como de terapia médica.

El silencio del director del IMSS, Zoé Robledo

Como parte de esta investigación, se solicitaron entrevistas con el director del IMSS, Zoé Robledo y con los representantes en México de las farmacéuticas AstraZeneca y Boehringer Ingelheim.

La intención era conocer la versión de las tres entidades para establecer las razones del cambio de claves en la contratación pública del IMSS mediante adjudicación directa que favoreció a Boehringer. En el Instituto Mexicano del Seguro Social han guardado silencio. La oficina de Zoé Robledo no respondió.

AstraZeneca evade comentarios, pero…

En AstraZeneca, de forma oficial, sólo respondieron que “no tenemos información al respecto”, aunque extraoficialmente, este reportero obtuvo una versión de un funcionario de la empresa que se quejó por el trato que les ha dado el IMSS y dijo que los señalamientos de incumplimiento que ha hecho públicos el Seguro Social son injustos, pues sólo se han presentado algunos retrasos normales en el proceso de entrega de medicamentos, y que no había razones de peso para sustituir su producto.

Boehringer Ingelheim confirma contrato

Por su parte, Boehringer confirmó que “cuenta con contratos con dicha institución (IMSS) para la molécula Empaglifozina clave 010.000.6009.00”, la misma clave que aparece en la solicitud de excepción del IMSS en marzo de 2024 para otorgar un contrato por adjudicación directa de mil 172 millones 160 mil 360 pesos.

Segunda parte, lunes 20 de mayo

Birmex advirtió sobre contratos a modo del IMSS