elpost

Información

Biden y la CIA sabrían meses antes sobre sabotaje en el gasoducto Nord Stream

Foto: Twitter

En un vuelco en la historia, una investigación del diario estadounidense The Washington Post reveló que el gobierno del presidente Joe Biden y la CIA sabían meses antes de que ocurriera, de la intención de un equipo de operaciones especiales ucraniano de sabotear el gasoducto submarino Nord Stream, el principal abastecedor de gas ruso a Alemania, y por consiguiente a toda Europa.

De acuerdo al diario, fue un técnico informático de bajo nivel de la Guardia Nacional Aérea de Estados Unidos, quien logró acceder a material altamente clasificado y secreto.

De acuerdo con los documentos, una agencia europea de inteligencia, de la que no se reveló su nombre, comunicó, cuatro meses después del inicio de la invasión rusa a Ucrania, a la CIA y al gobierno de Biden, del plan de enviar buzos ucranianos altamente capacitados a dañar la red de ductos.

Según los informes, el plan tenía la intención de cortar de tajo una de las entradas de divisas más grande para el Kremlin; sin embargo, la explosión también causó una emergencia general en Europa ante la escasez de gas y los altos precios que para ese entonces ya había alcanzado el hidrocarburo.

Bien organizado

Según The Washington Post, los servicios de inteligencia europeos tienen claro que esta operación no fue aislada y que fue supervisada por el jefe militar de Ucrania, el general Valerii Zaluzhnyi, sin el conocimiento del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.

De acuerdo con los servicios de espionaje alemanes, seis hombres con pasaportes falsos habrían alquilado un velero en el puerto alemán de Rostock en septiembre para realizar la misión.

La nave habría sido alquilada a una empresa fantasma que, de acuerdo con las investigaciones posteriores, tenía su residencia fiscal en Ucrania.

Sin embargo, de acuerdo con información reciente de los servicios de inteligencia danesa, un buque de la armada rusa con capacidad para operaciones submarinas también fue fotografiado en el lugar justo antes de que ocurriera la explosión.