elpost

Investigación, análisis e información.

PISA, en el centro del escándalo por la muerte de bebés en el Estado de México

Manuel Pineda

09/12/2024

El fallecimiento de 13 bebés en el Estado de México, presuntamente debido a un brote de la bacteria Klebsiella oxytoca, ha colocado a la farmacéutica PISA en el centro del escándalo. La empresa Productos Hospitalarios, S.A. de C.V., una unidad de negocios de PISA y proveedora de soluciones de nutrición parenteral, ha sido suspendida por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) mientras se investiga el caso.

Entre los meses de octubre y noviembre, hospitales del Estado de México reportaron un brote de Klebsiella oxytoca, una bacteria que suele encontrarse en el tracto gastrointestinal humano y en el medio ambiente, pero que puede causar infecciones graves en personas con sistemas inmunes comprometidos. Este brote resultó especialmente devastador en recién nacidos prematuros, quienes son particularmente vulnerables a infecciones.

De los 20 casos identificados, 13 resultaron en muertes. La Secretaría de Salud estatal confirmó que ocho de los fallecimientos estuvieron relacionados con la bacteria, mientras que otros permanecen en evaluación.

Productos Hospitalarios, con sede en Guadalajara, es responsable de suministrar mezclas de nutrición parenteral a varios hospitales, incluyendo los involucrados en este brote. La empresa es parte de SAFE, una división de la farmacéutica PISA, conocida por su amplio portafolio de productos y servicios en el sector salud.

PISA, que ha enfrentado controversias previas en México, ahora enfrenta acusaciones por la posible contaminación de sus productos, un fallo que habría desencadenado esta tragedia. La COFEPRIS suspendió la producción y distribución de los lotes de nutrición parenteral preparados desde el 21 de noviembre y emitió una alerta sanitaria a nivel nacional.

Claudia Sheinbaum lamentó las pérdidas y aseguró que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y la COFEPRIS están trabajando en investigaciones conjuntas. Además, la Secretaría de Salud federal se comprometió a informar sobre los avances de la evaluación de los productos implicados.

El brote, aunque controlado según las autoridades estatales, expone fallas críticas en la regulación y supervisión de los insumos médicos, así como en los procesos de calidad de los proveedores del sector salud.

PISA no es ajena a la controversia, y en años recientes, ha enfrentado cuestionamientos por prácticas comerciales y problemas de calidad en algunos de sus productos. En 2020, la farmacéutica también estuvo vinculada a un incidente donde un medicamento contaminado causó la muerte de 14 pacientes en un hospital gestionado por la petrolera estatal Pemex.

Las muertes en hospitales del Estado de México expone los riesgos asociados con la dependencia de grandes conglomerados farmacéuticos para suministros esenciales. Las instituciones de salud pública enfrentan ahora el reto de fortalecer los controles de calidad y supervisión para evitar tragedias similares en el futuro.

Mientras se esclarecen las responsabilidades legales, los ojos del país están puestos en PISA y su filial. La pregunta central no solo gira en torno a la justicia para las víctimas y sus familias, sino también a la necesidad de transformar un sistema de salud que ha permitido brechas tan críticas en la seguridad de sus insumos.