Adeudo millonario a farmacéuticas amenaza con retrasar aún más el abasto de medicamentos

Carlos H. Estrada (28/07/2025)
A solo días de que se venza el plazo prometido por la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver el desabasto de medicamentos en el sistema de salud pública, la industria farmacéutica advierte que el problema podría prolongarse debido a un adeudo millonario por parte del gobierno federal.
El compromiso presidencial, refrendado por el secretario de Salud, David Kershenobich, el subsecretario Eduardo Clark y el director de Birmex, Carlos Ulloa, establece el 1 de agosto como la fecha límite para normalizar el suministro de medicinas. Sin embargo, los antecedentes no son alentadores. Desde enero, el gobierno ha reconocido los retrasos derivados de compras fallidas, corrupción y deficiencias logísticas en Birmex, la empresa estatal encargada de la distribución y la compra de medicinas.
Durante el primer semestre del año, los intentos por corregir el rumbo —incluyendo licitaciones fallidas por casos graves de corrupción— no han logrado estabilizar el sistema de suministro de medicamentos e insumos para la salud. Y ahora, un nuevo obstáculo amenaza con empeorar la situación, una deuda acumulada de al menos 30 mil millones de pesos a farmacéuticas proveedoras.
De acuerdo con Rafael Gual Cosío, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), este monto podría ser incluso mayor, ya que no todas las empresas han reportado sus cuentas pendientes. “El problema adicional es que no tenemos una fecha de pago; hemos sostenido reuniones con autoridades, pero no hay respuestas concretas”, advirtió en declaraciones recientes a la prensa.
Larry Rubin, exdirector de la Asociación Mexicana de la Industria de Investigación Farmacéutica (AMIIF), apuntó que además del adeudo millonario, el problema del se encuentra en los almacenes gubernamentales, donde los procesos de recepción y distribución siguen siendo lentos e ineficientes, a pesar de que la industria ha cumplido con las entregas pactadas.
El sector farmacéutico teme que la falta de pagos ponga en riesgo la cadena de suministro, ya que muchas empresas podrían dejar de surtir pedidos ante la falta de certeza financiera. Este escenario comprometería no solo la promesa del 1 de agosto, sino también la estabilidad del sistema de salud en los próximos meses.
Aunque la presidenta Sheinbaum ha reiterado que el problema se resolverá antes de que termine el año, la industria ha sido muy clara en señalar que sin una estrategia clara de pagos, logística y coordinación, el abasto de medicamentos seguirá siendo una deuda pendiente con la población.

