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Birmex y la megalicitación que viene: ¿remedio al desabasto o más corrupción?

Carlos H. Estrada (11/09/2025)

Birmex volverá a intentarlo. Una compra de casi 3 mil claves de medicamentos para lo que resta de 2025 y para el periodo de 2026, se presenta nuevamente como la gran apuesta para resolver el desabasto que carcome al sistema de salud, pero la realidad es que este proceso arranca bajo la sombra del favoritismo, la improvisación y el recuerdo de un fraude que habría costado miles de millones de pesos al erario por prácticas de corrupción.

Hay que recordar que hace apenas unos meses la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno tuvo que anular una licitación por sobreprecios que sumaban más de 13 mil millones de pesos. Ese episodio no solo provocó la caída del entonces director de Birmex, Iván Olmos, sino que expuso una red de corrupción que operaba en la paraestatal.

¿Qué ha cambiado desde entonces? Poco o nada. El nuevo director, Carlos Ulloa, ha sido incapaz de disipar las dudas sobre la idoneidad de Birmex para hacerse cargo de las compras consolidadas. Sus decisiones, como la adjudicación de más de 427 millones de pesos a Avior, una empresa señalada por incumplimientos, solo confirman que los vicios en esa dependencia siguen intactos.

Birmex ha estado comprando medicamentos a cuentagotas y ha sido incapaz de concretar la adquisición consolidada de insumos y medicinas para resolver el problema del desabasto en las clínicas y hospitales del país.

Aunado a los fiascos de la paraestatal, se suma la incompetencia de las dependencias encargadas de solicitar los medicamentos, que no han podido o no han querido unificar los criterios en las peticiones de las claves. Además del incumplimiento en la entrega de insumos que se ha registrado por parte de las empresas que ganan los contratos.

La megalicitación que viene será, en los hechos, un referéndum sobre la credibilidad del gobierno en materia de salud. O Birmex rompe con la inercia de corrupción y favoritismo, o se confirma que este modelo de compras consolidadas es una farsa diseñada para seguir beneficiando a los mismos proveedores y continuar enriqueciendo a la red de funcionarios corruptos que padece el sector salud desde hace años.